La cuestión criminal: el legado sensible de los filósofos y pensadores.
La Cuestión criminal: el legado sensible de los filósofos y pensadores.
Por: Bayardo Siles, 22 de octubre, 2022.
La
palabra criminología proviene de dos términos críminis que puede
traducirse como crimen, o aún mejor, se podría interpretar como criminalidad.
Esto para los efectos teleológicos que se buscan y logos que, en ese
caso, se le da un significado igual al de estudio o examen. Dicha primera
aproximación del concepto puede dar una idea más clara de lo que significa la
criminología.
Para
“En el
transcurso de la historia, las ciencias sociales han desempeñado un rol
importante, produciendo conocimiento fundamental para el desarrollo de las
personas y las sociedades. En la historia de las Ciencias Sociales, debemos
hacer referencia a la historia del pensamiento científico a través del mundo,
la manera de gestionar el conocimiento responde a momentos históricos precisos.
Cuando
dentro de los cambios sociales, se estudian los comportamientos humanos
considerados indeseados. O que en un sentido más amplio las propias sociedades
rechazan, se comienzan a generar conocimientos que más adelante se incluirán en
un ámbito de conocimiento llamado criminología.”
Cómo
en muchos aspectos y escenarios en la historia, en la criminología existe poca
información de pensantes mujeres y que en estos tiempos se torna necesario
escudriñar en la participación de la mujer en este ámbito. Porque, cuando
iniciaron los primeros estudios éstos centraban su atención a los varones. El
mundo criminal estaba organizado por hombres, e incluir a las mujeres en este
tipo de estudios era inusual. Las mujeres eran consideradas seres inferiores, y
cuando se trataba de mujeres delincuentes se les llegaba a comparar con un
monstruo, tal y como hacía Lombroso. La criminología tradicional consideraba la
delincuencia femenina como algo inusual e impropio de las mujeres, ya que no
era acorde al papel que debían desempeñar.
Influencia de la Grecia clásica en la evolución
de la criminología.
Los
primeros aportes, en la construcción de la criminología actual, se pueden
remontar a la época de la filosofía clásica en que vivieron los pensadores
griegos.
Protágoras
de Abderas (499-400 a.C.).
Filósofo
sofista griego del que se cree que nació entre el 491 y 481 a. C. Nacido en la
misma ciudad que Demócrito (Abdera). Fue acusado de ateo porque en uno de sus
escritos afirmó: “Sobre los dioses no puedo saber si existen o no; hay muchas
dificultades para saberlo con seguridad; el asunto es oscuro y la vida corta”.
Sus libros fueron quemados, y tuvo que escapar hacia Sicilia; murió en el
intento, en fecha desconocida. Fue uno de los filósofos más representativos de
la escuela sofista, tanto que mereció el respeto de Platón, quien le dedicó el
diálogo que lleva su nombre.
Uno
de los primeros filósofos en abordar el tema del castigo fue Protágoras de
Abdera, quien estableció la doctrina de que “el hombre es la medida de todas
las cosas” (Samaranch, 1995). Lo anterior significa que algo que para
una persona puede ser cierto, para otra no necesariamente lo es, excluyendo el
bien o mal como algo binario. Protágoras fue abordado por parte de Plantón
(1956) en sus Diálogos, al escribir la obra Protágoras o de la
virtud.
Se
destacan los conceptos indicados por el sofista Protágoras y que comprenden
varias formas de tratamientos manejados en la actualidad; el primero, es el
hecho de que la sanción disuadir al infractor; el concepto de la justicia
retributiva (sancionar con una pena la falta cometida); y el carácter
reformador de la pena que, en el caso de las cárceles, busca que el infractor
salga enmendado.
Protágoras
dejó entre ver una de las realidades del comportamiento del ser humano a la hora
de castigar. Aptitudes que han trascendido la historia con relación a la
necesidad de juzgar y no reparar. Esta observación dejó un importante
precedente en la criminología partiendo de que, al ser seres con capacidad
racional podríamos tratar de estudiar para entender esos comportamientos no
deseados para rehabilitarlo y reinsertar a la sociedad a quienes
desafortunadamente caían en un estilo de competencia por recursos como las
demás especies y animales. Haciendo un hincapié en nuestras capacidades de
discernir para evitar el cometido del delito en el que se perjudique la persona
así misma y a otros seres humanos.
Resulta
pertinente mencionar la prolija vinculación por Rodríguez (1981) sobre cómo se
puede advertirla contribución de los principales pensadores del período griego
clásico a través de la orientación de su legado. Son visibles las tres
tendencias criminológicas comúnmente más aceptadas: biología, sociología y
psicología.
Hipócrates
de Cos.
Hipócrates
de Cos (460 a. C.) médico. Nació en la Isla de Cos, Antigua Grecia. Se dice que
Hipócrates provenía de una estirpe de magos de la Isla de Cos y estaba
directamente emparejado con el dios griego de la medicina: Esculapio. Creció en
los tiempos de Sócrates y Platón, este lo cita en diversas ocasiones en sus
obras. Hipócrates no solo recibió formación médica en Grecia, sino que realizó
un viaje a Egipto, donde conoció directamente los trabajos médicos atribuidos a
Imhotep. Este hombre fue erudito egipcio considerado un gran médico, y en
general un gran sabio.
“Con
base en el trabajo secular realizado, se puede tener como un punto de quiebre
entre lo que, en ese entonces, se entendía sobre las enfermedades (físicas o
psíquicas) como algo atribuible en su etiología al esoterismo (magia negra,
brujería o hechiceresco) e incluso a la religión. Esto porque el médico
visualizó que las causas eran un problema meramente biológico o
fisiológico.
Ese
rompimiento con las respuestas religiosas o espirituales a los problemas de ser
humano no solo lo catapultó en el mundo de la medicina, sino que es punto de
partida para la actual criminología clínica.”
Cabe
destacar en la opinión de Hipócrates en la criminalística se basa en explicar
de manera secular las posibles situaciones biológicas en las que los cuerpos
humanos pueden desarrollar enfermedades no solo físicas, sino, que a partir de
ellas el surgimiento de la conducta rompiendo con el esoterismo y la
religiosidad para explicar, las “conductas desviadas”.
Platón
(Atenas,
427 – 347 a. C.) Filósofo griego. Junto con su maestro Sócrates y su discípulo
Aristóteles, Platón es la figura central de los tres grandes pensadores en que
se asienta toda la tradición filosófica europea. Fue el británico Alfred North
Whitehead quien subrayó su importancia afirmando que el pensamiento occidental
no es más que una serie de comentarios a pie de página de los diálogos de
platón.
“Platón
merece una mención aparte. Es una de las personas más influyentes para el mundo
occidental a pesar de haber nacido hace ya poco menos de 2500 años. Dentro de
su obra, se pueden encontrar alocuciones sobre diversos temas. Las leyes, el
delito y el castigo fueron uno de ellos.
En
la Republica (1872), Platón /308 a. C) discurre sobre lo justo y lo injusto,
sobre la virtud y las ofensas. En esta, su obra máxima, consideraba que el ser
humano es bueno, pero si se recibe mala influencia, puede caer en las mayores
bajezas y ofensas. La desviación de la conducta en la dialéctica de Platón hace
que se le reconozca como referente de la sociología criminal. En su libro La
República (1872).”
“La
persona es buena, pero en una mala educación, un ambiente inadecuado y un
Estado débil propicia malas conductas”
Platón
es un pensador que nos ha dejado un gran legado. El recordatorio de la gran
capacidad del ser humano recapacitar, estudiar y acompañar a otro ser humano
viéndolo de manera integral ubicado en un ambiente determinado. El cuál,
propicia e influye por medio de sus condiciones en el desarrollo y la inserción
de las personas en la sociedad. Ver a las personas que delinquen más allá del
delito y más bien, con una historia que no solo haga comprender
sistemáticamente su comportamiento, sino, otorgando pautas para la identificación
de mecanismos para evitar ciertos comportamientos.
Aristóteles.
El tercer filósofo griego clásico de mayor importancia, deja atrás el mundo idealista de su mentor y busca dentro de las formas respuesta a su realidad.
En su
obra Ética a Nicómaco, Aristóteles (349 a. C.) reflexiona sobre el libre
albedrío, el bien y el mal, considerando que las personas son seres compuestos
de cuerpo y alma, con una capacidad cognoscitiva que les hace una especie
superior; no obstante, y a pesar de este descuello, el zoom politikon tiene la
posibilidad de acceder a la virtud o, en su defecto, al vicio, según intereses
y gustos. Se desvincula de este modo de lo indicado por su predecesor sobre la
influencia del ambiente en la elaboración de conductas criminales.
Revela
Aristóteles (2005), el hecho de que existen condiciones que obnubilan la
actuación con conocimiento y voluntad, como son las pasiones humanas, las
cuales afectan indistintamente tanto a jóvenes como a personas adultas, y que,
bajo esas circunstancias, existe un estado de emoción exculpante a sus actos y
la reprochabilidad correspondiente a la responsabilidad de sus actos se ve
comprometida. Este aporte es referencia para la psicología moderna.
“El
ser humano tiene libre albedrío para actuar bien o mal, pero las pasiones
afectan esa libertad. La pobreza es la razón por la cual se cometen delitos y
revoluciones.”
En
cuanto a las penas, comparte el punto de vista de Platón, expresado en el
Diálogo con Protágoras, ya que al igual que su mentor, considera que el castigo
debe de ser aleccionador en el sentido de que sirva de disuasor natural; es
decir, comparten el hecho de que deba servir para reformar a la persona.
Sucede
algo interesante en la interpretación del legado de Aristóteles relacionado a
su posicionamiento frente al crimen. Y es en relación a los mecanismos de
justicia. En el que apelaba a la capacidad racional que posee el ser humano a
diferencia de los animales. Poniendo siempre en la mesa que a través de hábitos
de vida saludable pueden desarrollarse mecanismos de prevención del delito. Siles, B . (2022)
BIBLIOGRAFIA.
Zúñiga,
R. (2021). Fundamentos de Criminología. San José: EUNED.
Montoya,
L. (2020). Historia-Biografía. Obtenido de Hipócrates de Cos:
https://historia-biografia.com/hipocrates-de-cos/amp/
Gredos,
G. (1985). Historia de la Filosofía Griega. Madrid.
Avendaño, C. (2016). Aproximación Histórica del Pensamiento Criminológico en las Ciencias Sociales. Otras Voces en Educación (OVE), 1. Obtenido de https://otrasvoceseneducacion.org/archivos/10220
Siles, B. (2022). Análisis propio.
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